1.

Hace tiempo que dije que la mayor parte de los blogs son fruto de egocéntricos masturbándose delante de un teclado. No me retracto. Los que me conocen saben que soy un egocéntrico y que camino como John Wayne.

 

2.

Estás hablando de algo que te encanta. Bla, bla, bla sin parar. Pero cuando paras para tomar aire te das cuenta de que todos tus amigos han dejado de escucharte. Y claro, dejas de hablar. Con lo que te gustaba a ti ese tema. Pues bien, aunque no os interese, aquí no tengo que parar.

 

3.

Para obligarme a escribir chorradas que me distraigan de escribir las cosas realmente importantes.

 

4.

Para poner palabras en negrita. Si los suplementos dominicales pueden, yo también.

 

5.

Para hacer listas. Porque no sé si lo sabéis, pero me encantan las listas. Las 50 peores películas, las 50 peores películas italianas, las 50 peores películas italianas de Bud Spencer y Terence Hill… (breve inciso: las películas malas de Bud Spencer y Terence Hill no existen. Todas son buenas o geniales. Y luego está “Y si no nos enfadamos” que es un ballet de hostias) El tema es que como soy un loco de las listas he decidido que cada entrada del blog sea una lista de razones. Y juro cumplir a rajatabla esta condición hasta que me aburra.

 

6.

Y la más importante: porque dije que jamás tendría un blog. Ya iba siendo hora de contradecirme.